viernes, 22 de febrero de 2008

El día que hablé los silencios.



Escribí silencios que nadie leía

Suspiros, susurros que nunca

Volaban

Y el peso del sueño despierto, dolía

Buscando la luz

Siempre estaba a oscuras

Esperando el sol

Nunca amanecía


Decidió la lluvia mojar melodías

Cuando en nubes rojas la tarde caía

Y empaparon cerros

Y sudaron cielos

Y escribieron nombres

Que el sueño dormía


Abrí las ventanas un día (ese día)


Y en este mi otoño de hojas escritas

Y un poco de viento

Y un mucho de isla

Hablé los silencios que nadie leía

Vestidos de versos,

Suspiros con rimas.


El viento.




17 comentarios:

El Secretario dijo...

Hola Viento.

Loreena McKennitt... Hacía tiempo que no escuchaba nada de ella. Qué buen fondo para tu poema...

Todo va saliendo a la Luz: silencios, suspiros,
susurros, gritos,
desgarros,
amarros...

La lluvia moja
lo que tú has escrito
en papel, en hojas...

Y todo
se convierte en lágrimas,
en arte dolido
y dolorido.

Y los silencios
dejan de serlo...


Abrazo gritado a los cuatro vientos.

Paco dijo...

Tus silencios son gritos que la noche amplifica, sueños que se hacen realidad, tormentas que al fin se desatan..., produciendo en los lectores el aviso del maná necesario para seguir caminando.
SALUDOS, POETA (O POETISA, COMO GUSTES)

en tierra de nadie dijo...

Umm, ya está bien de tanto peloteo...Seré crítica por esta vez (espero tener la venia y la confianza para hacerlo), pero es que las rimas en "ía" me distraen, me impiden concentrarme en el poema. Lo siento, una man-ía como otra cualquiera. Ahora que sabes más de mis gustos poéticos creo que me entenderás perfectamente.

;))

Por cierto, me ha gustado mucho tu último comentario, te he contestado en mi blog.

Un besazo

ETDN

Fede dijo...

"Escribí silencios que nadie leía"
Me sigjen encantando tus versos amiga.
Es duro, a veces, seguir escribiendo esos silencios que sólo lee el viento.
Un abrazo

El Viento dijo...

Bueno, estoy sin Internet en casa.. Los duendes... así que contesto desde la ofi, rápidamente.

Compartimos el gusto, Secretario. Sí, después de escribirlo fui directa al CD. Hermosa tu aportación poética.

Mil besos.

El Viento dijo...

Hola, Paco. Muy, muy hermosas también, tus palabras. Me encanta Poetisa.

Un abrazo.

El Viento dijo...

Ummmmmm.... Tienes la venia y la confianza por supuesto, Etdn. Y puesto que la crítica se sustenta en una man-ía reconocida que la despoja de la objetividad - pilar para mí imprescindible, aunque no siempre fácil de encontrar, en toda crítica- pues... como que no la voy a tener muy en cuenta porque yo tengo la man-ía subjetiva de que las críticas me aporten argumentos objetivos que me hagan reflexionar :-))

Punto y aparte, después de la "broma", mi poesía, sin ánimo de justificarme, suele tener una musicalidad, y en este poema es más evidente si cabe, que brota sin darme cuenta, un ritmo que entiendo pueda "molestar" y no gustar a quienes escriben poesía fuera de los cánones más "clásicos" (lo de clásico muy entrecomillado porque aborrezco las etiquetas).

Un besazo, crítica mía.

El Viento dijo...

Gracias, Fede.
Esa soledad a veces es dura.

Un abrazo.

Maribel Sánchez dijo...

Tus silencios se leen y calan.

Besos

Chechu Arroyo dijo...

Pero aqui estamos, junto a tí, sin silencios y con suspiros...
Un beso.

Mi Chica dijo...

Hola Viento...vengo a romper mi silencio...hacía días que no te hablaba...

Muy bonito!

Un beso.

El Viento dijo...

Hola Maribel.

Un beso.

El Viento dijo...

Chechu, se agradece mucho, mucho.

Besos.

El Viento dijo...

Y te echaba de menos. Siempre me alegra verte por mi espacio.

Un beso, Mi chica.

peregrina dijo...

hola, felicitaciones por el blog, de verdad me gustó mucho, y este poema es hermoso...saludos

El Viento dijo...

Hola, Peregrina. Bienvenida y gracias. He visitado rápidamente tu blog. Me encanta el cine.. Nos veremos más despacito.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Pocos son los silencios que no acaban rompiéndose entre versos, o entre suspiros, o entre sillozos y, al fin, sólo sabemos que el silencio es un estado pasajero que anuncia nuevos ecos.

Vino y besos.

Manuel Rubiales