Gracias, Chechu
Deja que el viento sople sobre tu isla
Acuarela de Aída Corina.
Luna blanca suspendida en el cielo
del añil reflejado en su mirada
No te ocultes, que llora el desconsuelo,
no enmudezcas esta noche estrellada
Detente en un suspiro, roza el suelo
al alcance de su alma enamorada
En sus sueños compartirás su vuelo
dormirás sobre el blanco de su almohada
Cuando raye radiante la mañana
brillante el sol bosquejará dorado,
en la piel que dormida fue tu esclava
Se rendirá la tarde que engalana
su arpegio de amor a ti encadenado
y orquestarás su azul, pintado al alba.
El Viento.