domingo, 30 de marzo de 2008

Basora



Fotografía: Eric Ostermann



Serás dueño de la muerte en esta ciudad vacía,
serás el amo sin sueños donde despertar heridas
,
rey de estos páramos yermos, de un espectro,
de esta cloaca
gemida .
Serás la huella de sangre palpitada en cada esquina,

un corazón de metralla rubricando cada ruïna
,
serás horror, serás tumba, serás hedor sin la brisa,

serás la noche sin sedas, sin especias, sin poesías
,
serás la noche cainita en las mil noches más una.


El viento



6 comentarios:

Malena dijo...

Vencedores. Vencidos. Plomo que se entrecruza y cuerpos que caen sembrando el suelo de sueños rotos y de esperanzas fallidas.

¿A dónde fueron los perfumes de la tierra?

Como siempre... preguntas sin respuesta. Preguntas que nacen del fondo del alma. De ese alma maltratada y aterrorizada entre los horrores de la guerra.

Mil besos, cariño. Eres única.

Paco dijo...

Habría que grabar este poema -con fuego candente- en la piel del emperador del mundo y de algunos otros de sus seguidores; esos que desprecian la vida ajena y las cambian por millones de dólares en sus cuentas corrientes.

Anónimo dijo...

y atormenta con una daga los contornos de sus caderas, no concibe la tierra y se muestra osado al verbo, destrozado por dentro, el mundo nunca vera mas que el estado puro de sus labios,


saludos

PD Inmejorable poema

en tierra de nadie dijo...

Todas las guerras son distintas, pero todas son la misma. Cada nombre es una historia, insignificante para la Historia, la que escriben sólo unos pocos hombres que se creen grandes y no son nadie, no son nada. A los humanos les ciegan las pasiones, la religión, la ideología. ¿No hay nadie que pare esto?

Gran poema, Viento

bss

www.minombre.es/manuelrubiales dijo...

Un poema brutal, encarnecido. Epitafio helado para todas las tumbas sin nombre y sin razón.

El Viento dijo...

Qué se puede decir? Lo que habéis dicho
Qué podemos sentir? Lo que lloramos... y rabia mucha rabia e impotencia, mucha impotencia.

Gracias amig@s.

Anónimo: Bello.("Baudeleriano") Como dijo un poeta, "nos queda la palabra".