Sueños de quienes todavía duermen.
Silencio.
El reloj en la pared no existe, no corren las horas,
su tictac es mudo, un compás ahogado,
un corazón apagado como el mío.
El periódico ya no me sorprende y sin embargo mis ojos
se empapan de cada palabra conocida, esperada,
una y otra vez leída,
una y otra vez condenada.
Me hastían los ladrillos,
los terrenos conquistados,
las conspiraciones oblicuas,
los obispos, las misas,
los cuentos,
las bombas nucleares,
los núcleos sin bombas,
los juicios repetidos,
la guerra interesada,
los diestros, los siniestros,
el centro descentrado.
Y sigo leyendo y sigo buscando.
¿Quizá ya no hay miradas
que sepan escribir ternuras,
acariciar almas,
que besen y arrullen nuestra atención
huérfana y herida...?
¿No hay acaso manos complacientes, generosas,
que atienden y se extienden
calmando las pieles devoradas por el sol
en tanto cayuco a la deriva ...?.
No me cuentes del hombre sus miserias consabidas,
háblame de la esperanza, de ilusiones encontradas,
de amores y de sonrisas.
Cuéntame, grábalo sobre mi piel, díme que existe y que es,
cuéntame que hay un lugar donde la vida venció a la muerte
y al acero.
Por una vez,
en un lugar,
aunque sea una sola vez.
El viento.
(septiembre 2006)



9 comentarios:
"Me hastían los ladrillos, los terrenos conquistados ....." se lo que SIENTES Y PRESIENTES, mejor dicho, lo que se predecía. No hay más que esperar.
"A cada puerco le llega su San Martín ".
Besos, la 2ª
los periódicos no son el mundo, el mundo es un periódico. escribamoslo.
muuuuaks!
Una composición genial, me ha gustado muchísimo.
Llevo tiempo sin dejar un comentario por tus letras y debido a las vacaciones tiempo sin pasarme así que he de ponerme al día en tu blog. Voy sin demora a ello.
Besazos
Hay algo de lo que tú señalas porque algunas veces las situaciones que lees te resultan familiares si bien, en esta composición, he querido reflejar cómo me siento la mayoría, por no decir todas, de las mañanas de cada domingo cuando con mi cafelito y mis tostadas leo en el más absoluto silencio, el resto del personal duerme, el periódico.
Verdaderamente tengo que hacer un gran esfuerzo para que no se me atraganten las susodichas tostadas.
Si tuviera que señalar las "buenas" noticias me sobran dedos en las manos.
Besos, Yolanda.
Hola Estoi...¡¡¡cuánto tiempo!!!. Interesante pensamiento. "Los periódicos no son el mundo". Cierto. Son una ventana, entre otras, con el cristal más o menos translúcido, a través de la cual miramos lo que nos cuentan. Y lo que nos cuentan es, en general, bastante desalentador.
No demando, por duro que resulte leer según que noticias, el silencio. Como tú dices, creo interpretarlo, hay luces cotidianas, íntimas, importantes y buenas por escribir , que no aparecen publicadas porque para quienes publican no son de este "mundo"......
Un besazo, pensador. Un gusto.
Gracias Manolo. Ya sé que las escenas cotidianas son tus favoritas..
Besazos para el "pueblo" desde la ciudad provinciana.
Hola, Maribel. Espero que hayas disfrutado de estas mini vacaciones.
Un besazo.
Por desgracia, será difícil encontrar en un periódico algo diferente a lo que lees todos los días. Bello poema.
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