
Tu cuerpo es como el suyo.
Ahora lo sé.
Parecida piel, similares ojos,
idénticos temblores.
Como él sientes las brisas,
sus pies, desde la orilla.
Los tuyos de plata
pulidos de lunas
Su corolario es el tuyo,
lo supe siempre.
Tiene un final el destino
aunque el suyo vista de harapos
yel tuyo suertes.
Tu cuerpo es como el suyo.
Y como el mío.
Sólo el tiempo hasta los huesos, diferente.
El viento


4 comentarios:
Por primera vez me he quedado sin saber que decir, cariño.
Lo he leido ayer por la noche y esta mañana pero no sé interpretarlo, cómo no sea que en el fondo y en la forma, todos somos iguales porque acabaremos convertidos en polvo.¿Voy descaminada?
Miles de besos.
P.D/ ¿Dormiste bien? :)
jajajaja, Malena... Sí, encaminada, encaminada. O sea, exactamente. Y eso que estaba escrito mucho antes de las erupciones volcánicas.. He descansado bien. Hemos.
Un besazo.
Si ya lo dijo Quevedo, aquello de que polvo serán, más, polvo enamorado.
..no puedo creer que no sea la primera vez que entendí de una un poema ..y justo uno no fácil..
..Dioss!!!
Juro que pensé en lo iguales que somos y aunque seamos ricos o pobres, hombres o mujeres, de distintas etnias, diferentes en mucha cosas, terminamos todos igual....
Esto es muy fuerte para mi..
Guauuuu..estoy contentaaa!!!
Van a terminar haciendome recitar poesías como en la época de la Edad Media por la calle.jaja
besotes y veo que no soy la única que no descanso bien a veces..
Patry
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