sábado, 6 de diciembre de 2008

Diciembre en guerra

Fotografía: Le passant qui passe

Inspirado en un cuento de Joan Barril, "Diciembre en guerra"


Si cierras los ojos, volando el camino

que te lleva al centro

y respiras hondo,

del mar del deseo brotarán los sueños

que duermen la espera estando despierto.

Al fondo, en el cerro, una luz titila citando

en destellos

las almas perdidas que condenan hierros.

Sus dedos señalan la puerta del credo,

aquel que no entiende de reyes, de siervos,

aquel que escribiste cuando las palabras

perdieron acentos.

No abraces el miedo,

deja las batallas, la sangre, los duelos,

entierra el acero,

sentémonos juntos al calor del fuego,

neguemos los dioses que levantan muros,

que dividen cielos,

que pintan colores que tú y yo no vemos.

Sentémonos juntos al calor del fuego,

cerremos los ojos volando el camino

que nos lleva al centro.




5 comentarios:

Malena dijo...

Mi querida Elsa: Te doy mi mano y juntas volaremos hacia ese centro.

Ya no me quedan adjetivos para calificar tus poemas. Eres increible.

Miles de besos.

Noray dijo...

¡Precioso poema!

No podemos permitir que se levanten muros en el cielo. ¿Qué sería de los poetas sin las estrellas?

Un beso

Calle Quimera dijo...

Volar caminos que dejen atrás los senderos de la guerra y la destrucción... Esa es una buena propuesta. Ojalá se animasen los seis mil millones de almas, unas más perdidas que otras, que pisan la tierra.

besos.

Fede dijo...

"No abraces el miedo
deja las batallas, la sangre, los duelos
entierra el acero"
Como siempre tus poemas hablan por sí mismos. Mis palabras solo dan sombra pero no puedo dejar de admirarlos. Fantástico amiga.

Jesús Arroyo dijo...

Cada día una nueve estrella me dice... ¡escribe! Lo mismo te digo y sigue siendo estrella.
Un beso